Me he propuesto poner al día el blog en el mes de Agosto, por lo que nos vamos a remontar a un lejano puente de la Inmaculada en diciembre del 2006.
Cabía una seria posibilidad de que me volviera a España en febrero así que mis padres decidieron visitarme lo antes posible.
Al día siguiente de volver de Pekín (anterior post) fuí a recogerlos al aeropuerto y durante una semana estuvimos viendo lo más típico de Hong Kong y Macao. Una pena que yo aun no conociera bien la ciudad porque se quedaron algunas cosas en el tintero.
Como ya no me acuerdo del orden cronológico de las cosas voy poniendo fotos variadas.
Mi madre dandole consejos al chef sobre como cortar el pato a la pekinesa:
Comprando frutos secos y otros aperitivos locales... Más compras por los mercados callejeros: Los famosos casinos de Macao Aquí padre e hijo desde la fortaleza Guía:
En el pueblecito pesquero de Lei Yue Mun
donde tuvimos una dura batalla con la señora de los bigotes
aunque al final salimos victoriosos:
Paseando por Sheung Wan, mi barrio:
La típica foto del skyline de Hong Kong al caer la noche:
Espero que disfrutaran de su estancia en el lejano oriente. Hasta pronto Hong Kong !!
Este es un resumen del que hasta ahora ha sido el viaje más interesante y auténtico de todos. Se trata de un viaje de 9 días atravesando el centro del continente chino, durmiendo en trenes nocturnos y visitando pueblos y ciudades que quedarán para siempre en mi memoria...
Ya antes de salir empezamos a adivinar lo que sería la tónica general del viaje. Ni el tato hablaba inglés en la estación de tren de Beijing. No os podeis imaginar la odisea que hay que pasar para conseguir un billete nocturno con cama dura y en nivel bajo o medio... increible!! Al viajar en la clase más barata nos convertiamos en los unicos extranjeros del vagón. La gente venía a hablar con nosotros y si alguno de ellos hablaba inglés se convertía en el interprete. Sobra decir que nos dieron de beber y de comer estupendamente.
Primera parada 大同 (Da tong)
Ciudad de unos tres millones de habitantes, casi un pueblecillo chino xD. Aquí bautizamos el termino "Ruta de la Polución". A veces teniamos un templo a menos de 20 metros y no se veía, sólo se veía la nube negra de carbón que inundaba toda la ciudad.
Lo mejor estaba en las afueras, un templo colgante en la montaña y unos budas que tenían más años que la Alhambra. Aquí dejo unas cuantas fotitos:
Segunda Parada 平遥 (Ping yao)
Otra aventura para poder llegar hasta aquí. No había manera de alcanzar pingyao así que nos fuimos a 太原 (Taiyuan) que es la capital de la provincia y sin duda se merece el título de "Capital de la Ruta de la Polución". Tras perdenos un par de horas decidimos salir de allí volando hasta nuestro destino.
Ping yao ya es otra cosa. El centro historico de la ciudad se conserva estupendamente y allí tiene uno la sensación de estar en la autentica china. Fue una alegría ir en noviembre porque practicamente no había turistas en la zona, todo para nosotros.
Allí no había rascacielos ni casas altas todo eran casitas estilo chino:
La calle principal estaba en obras. Para arreglarla nada de maquinaria. 200 chinos con palas dale que te pego:
Y los que no estaban "jugando" a las palas se dedicaban a darle al 象棋 (Xiangqi) o ajedrez chino. A mi vuelta a Hong Kong aprendí a jugar para cuando vuelva a la china profunda poder retar a alguno de estos ancianillos y recibir una soberana paliza
Lo que parecía ser un desfile de fiestas resultó ser otra cosa:
Aquí estamos Iñigo y yo en las afueras de la ciudad contemplando la muralla y preguntandonos donde estaría nuestro compañero Borja.
Tras mucho camino nos lo encontramos en el patio de un monasterio budista donde unos monjes lo mantenían cautivo. Para salir de allí tuvo que ganarles un pulso a cada uno de ellos. Tras una media hora de sudor y esfuerzo lo consiguió:
Por si acaso querían revancha nos fuimos para la estación que nos llevaría hasta la archiconocida ciudad de Xi'an. Tercera Parada 西安 (Xi'an)
Aquí no se que pasó que no tengo fotos ???. Me gusto bastante la ciudad, sobre todo el barrio musulman donde por 3€ nos comimos unos 30 pinchitos de cordero ni mas ni menos. Cojonudos!
En Xi'an nos hicimos un tour organizado y fue algo pobre, destacar como no los famoso guerreros de terracota: De todas formas de Xi'an me quedo con las calles y sus gentes. Es un sitio de partida estupendo para viajar hacia el oeste de china siguiendo la antigua ruta de la seda.
Cuarta Parada 郑州 (ZhengZhou)
Nos asomamos por aquí para ver como era el templo shaolín, que tal vivian los monjes, etc... Tras un largo regateo a las 5am con varios conductores conseguimos que un buen hombre nos llevara en su coche a cambio de unos cuantos Yuans.
Allí nos pilló una buena nevada que vino de escandalo porque ver los templos chinos bajo la nieve no tiene precio.
Para subsistir tienen allí a los pobres monjecillos haciendo shows para los turistas. Nada especial aparte del frío que hacía.
Quinta Parada 曲阜 (Qufu)
La mejor parada de todas. El pueblo donde nació Confucio, y desconocido por la mayoría de la gente de aquí. Cuando digo que he estado en qufu les sueña a chino (jejejej)
Era día de mercado así que nos dedicamos a pasear por las calles, donde nos dieron unas cuantas lecciones de como hacer noodles (fideos chinos) sobre la marcha, con tecnología punta del siglo XXI: Esta era la avenida principal, los crepes con humo de moto estaban para chuparse los dedos...
Y para terminar con Qufu está la historia del señor de las latas que es un poco larga de contar pero se puede resumir en :
"ay manolete, si no sabes torear pa que te metes"... Sexta Parada 泰安 (Tai'an) y el monte 泰山 (Tai Shan)
Para terminar el viaje un regalito para nuestras piernas. La ascensión completa al monte Tai Shan, la más importante de las cinco montañas sagradas del Taoismo. Ni más ni menos que 6000 escalones (o más). El paisaje era maravilloso. Y que fácil eran los primeros 1000 escalones! Yo decía: "Anda vaya tontería 6000 escalones eso es un ratillo como el que sube a un 8o piso mas o menos."
Empecé a reflexionar al respecto cuando ví como me adelantaban los porteadores cargando agua hacía las zonas altas de la montaña. Yo creo que nunca he hecho tanto ejercicio en mi vida.
Cuando llegamos arriba sudando y empapados de la lluvia (las 6 capas de ropa taban chorreando) decubrimos que el teleferico no funcionaba para bajar por la niebla y el mal tiempo asi que tuvimos que deshacer unos 4000 escalones más. Al final me temblaban las piernas...
La última semana en pekín estuvimos en Dashanzi, un polígono industrial reconvertido en zona de galerías de arte, anfiteatros, salas de concierto...
Fui a ver un concierto de música de Xinjiang, la provincia musulmana de china, que anteriormente era conocida como el Turkestán Oriental. Si sale bien la cosa espero ir por allí durante mi estancia en Asia, lo que no se es de donde voy a sacar los días de vacaciones pero bueno.
Ahora que estoy asentado en mi oficina día a día al fin tengo tiempo para ponerme al día. Retorno al mes de Noviembre, cuando todavía estabamos con el curso intensivo de chino...
Gracías a una genial idea que tuvieron unos antiguos becarios de Hong Kong, conseguimos que el curso de chino se desarrollara en Pekín durante todo el mes de noviembre, para así poder prácticar de verdad el mandarín o putonghua como le dicen por aquí. Lo malo de escribir sobre asuntos que ocurrieron ya hace un tiempo es que seguro que me olvido de muchas anécdotas curiosas, pero bueno, se hara lo que se pueda.
El viaje ya empezó de forma diferente. Mientras que el resto de becarios se fueron en avión para Pekín, a mi se me ocurrió la feliz idea de irme en tren, 25 horas de trayecto nada más. Tuve suerte y el tren era bastante bueno, de lujo, si lo comparamos con el resto de trenes que conocería durante mi periplo continental.
Tan contento bajaba yo del tren con mis chanclas del McDonalds y mis pantalones cortos, que cuando caí en la cuenta de que la gente llevaba abrigos, bufandas y gorros ya me estaba congelando en sobremanera, habría que comprar pues todo tipo de artilugios invernales en el mercadillo.
Estas son las dos niñas con las que tuve que lidiar durante hora y media para bajar mi abrigo de 400€ a 27€. Aun así sabía que me la estaban metiendo hasta el fondo, pero bueno tiene su gracia el regateo chino, se lo pasa uno bien si va sin prisas.
Nos acogieron durante todo el mes los becarios de Pekín, que viven en unos palacetes impresionantes. A mi me acogió Don Nacho, un tio genial al que le estaré siempre agradecido. Buena piña hacen allí los becarios al igual que nosotros en HK, el de la izquierda es mi anfitrión.
La tónica general era curso de chino por la mañana temprano, luego comer por ahi y echar la tarde viendo cosas de pekín para acabar con un par de horas más de chino al ponerse el sol, cena, paseo y a casa. Por supuesto que tambíen tuvimos tiempo para nuestras excursiones y viajes, que dejo para el próximo post.
Los barrios tradicionales de Pekín están siendo demolidos a marchas forzadas para construir grandes edificios, por lo que en unos años se perderá la esencia de la ciudad. Es una gozada andar por los hutongs e imaginar como era la ciudad y la forma de vida hace algunos años.
Uno de los primeros templos que visité fue el templo del cielo. Un día soleado ayudó bastante a que me impactara de esa manera. Después de un tiempo en China todos los templos me parecen iguales pero éste por ser el primero lo guardo en mis recuerdos.
Esta es la típica decoración de los templos de Pekín:
Me gustó esta foto del niño en plan rencarnación del dalai-lama:Hay algunos parques por ahí en donde se reune la gente para cantar o para tocar algún instrumento, como el personaje este que me encontré o las alegres señoras jubiladas:
La ciudad prohibida es una pasada también. Aquí se ve lo bien que mezclan lo antiguo con lo nuevo en China:
Al salir nos quedamos encerrados una horita o asi porque no sabiamos que al caer el sol se reunen unos cuantos chinos en la puerta de Tiananmen a ver la bajada de la bandera china. Espectaculo interesante donde los haya para los turistas chinos.
No pueden faltar las típicas fotos de la muralla china, aquí vemos al becario de moda interactuando con la fauna local:
El palacio de verano es "im presionate" en dos palabras:
En el barrio musulman de Pekín no había ni turistas ni blancos ni nada de nada, en la mezquita alucinaban cuando entré pidiendo un ticket de visita. Había unos chavales militares y uno de ellos se vino con su camara a echarse una fotillo conmigo y hablar cuatro palabras en inglés y mandarín.
La verdad es que creo que ha sido el mes de mi vida en el que he aprovechado más el tiempo. Salia de la casa a las 9 de la mañana y llegaba después de cenar directo a dormir, siempre visitando lugares, viajando, de compras, disfrutando de la gastronomía... Como contrapartida he de decir que no salí practicamente de fiesta :(
En una de ellas coincidí con Marina, una tía genial que resultó que había estudiado en Granada largos años, no volví a coincidir con ella pero espero volver a verla en el futuro.
A la izquierda Liliana, otra estudiante de la academia, que venía de Peru. De las mejores personas que conocí por Pekín. A la derecha Vina, nuestra coordinadora en Pekín y la que nos sacaba por ahi de paseo y demás eventos.
En la plaza de Tiananmen tenian en marcha la cuenta atrás para los Juegos Olimpicos. ¿Volveré a Pekín?
De Jakarta salimos para la paradisiaca isla de Bali, famosa por sus playas y por ser uno de los principales destinos turisticos de la zona. Evidentemente eso se nota tanto en los precios como en la forma de tratar con la gente, intentando sacarte dinero por todo lo que haces o dejas de hacer. Aun así me sigue pareciendo un buen destino para venir a descansar, quitarte el stress o dejar flipando a la novia, jejeje
El primer día llegamos algo cansados así que nos fuimos para el hotel directamente, soltamos la mochila y nos fuimos a la primera playa que vimos a echar la tarde. El hotel a 10€ con desayuno, que sólo con el buffet ya se amortizaba la habitación ¡¡que grandes esos zumos recién hechos!!
Esta era la vista desde mi habitación:
Y esta la playita, grabé un mini video a la vuelta pero no recoge del todo bien lo que es el concepto de relax absoluto:
Ya con las pilas cargadas nos dedicamos a visitar todos los templos de la isla con nuestro superconductor de cuyo nombre ahora no me acuerdo, que insistía una y otra vez en presentarnos a "sus amigas", su frase más repetida era "no money, no sek".
Aquí estamos los 3 campeones en uno de los templos
Allí nos pillo el día de los difuntos y había bastantes familias balinesas presentando sus respetos a sus ancentros, como no siguiendo las costumbres de la zona.
Por toda la isla se pueden ver estatuas de los dioses de la zona, bastante interesantes:
Para los profanos en temas de budismo y religiones orientales dejo esta foto con uno de los símbolos más sagrados de las mismas:
Entre templo y templo ibamos parando por el camino para contemplar el paisaje. Esta es una típica imágen asiatica en unas terrazas de campos de arroz.
Esta otra es en un templo en mitad de la jungla, al más puro estilo Indiana Jones:
Después de un largo día de excursiones a lo largo y ancho de la isla, decidimos tomarnos la noche de tranqui en las terrazas y disfrutar de unas cervezas fresquitas. Se nota bastante el descenso del turismo desde los bombazos, casi todo estaba vacio. La zona cero aun sigue sin reconstruir, los muy cabrones pusieron el artefacto en el punto más concurrido de la isla.
Haciendo ya un acopio de fuerzas, aguantamos vivos hasta las tantas para poder ver en directo el Barça - Chelsea; un poco decepción porque empataron en el ultimo minuto los de "Mourin Jo" como le dicen por aquí. Encima tuve que aguantar a una pesada que no hacia nada más que estorbar colocandose delante del televisor. Al final tuve que ponerme a hablar con ella y echarme un par de fotos para que se fuera y poder ver el partido tranquilos (al fondo se ve la tele).
Ya el último día nos quedaba sólo un templo y un par de playas por ver. Empezamos por el templo y seguro que no se me olvida esa visita. Era otro de los templos cubierto de monos hasta arriba que no hacen nada más que gandulear mientras los turistas les dan de comer. En las entradas a los templos te dan mucho la brasa con que no lleves camaras ni gafas y que contrates a un guía para que no te molesten los monos, pero son bastante inofensivos.
O más bien ERAN, vease aquí al MONO CABRÓN que ya me estaba acechando desde lejos.
Mientras le decía al fotografo que tuviera cuidado con la cámara por si acaso el mono se acerco por el bordillo detrás mia y en un abrir y cerrar de ojos, de un manotazo me quitó las gafas y me quedé sin ver ni torta. Resulta que el mono tenía hambre y se comenzó a degustar mis bonitas gafas de cristal. Adiós a las patillas, adiós a los plastiquitos estos que se apoyan en la nariz... Cuando intentaba acercarme sacaba unos señores colmillos y ya al tercer intento prefirió irse con mis gafas a un acantilado. Tras un rato de negocio con un guía Indonesio pude recuperar los restos de mis gafas que me acompañaron hasta hace bien poco. Seguro que el mono estaba amaestrao para poner las gafas en un sitio concreto a cambio de platanos....
Con la alegría del mono terminé de ver el templo, que por cierto era una pasada, con su parte dentro del mar y todo.
De allí a Dreamland, os podeis imaginar porque llaman asi a la playa. No hay palabras para describirlo. Se te pasa por la cabeza poner allí un chiringuito o un webcafe o algo y quedarte para siempre.
En fin, esto es todo, una pena tener que escribir todo esto un mes después del viaje porque seguro que me dejo muchas historias curiosas en el tintero.